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A cura di Charo
Pubblicato il 29/05/2003
Los toreros visten el traje de luces, un traje de seda con adornos brillantes que suelen ser de color de oro ...
Los toreros visten el traje de luces, un traje de seda con adornos brillantes que suelen ser de color de oro para el matador o novillero y los picadores y de plata para los banderilleros (cada diestro está auxiliado por tres banderilleros y dos picadores; no hay peligro de confundir a éstos, son los que van encima del caballo). En la cabeza llevan una montera, una prenda de terciopelo rizado negro que se quitan en el tercer tercio.
De las partes que componen el traje de luces, cuyos nombres no son muy originales (chaquetilla, chaleco, camisa, corbatín, medias, zapatillas), destacaremos la taleguilla, ese pantalón corto que se ajusta debajo de las rodillas y que el torero lleva muy ajustada al cuerpo y marcando paquete (un aliciente más para sus admiradoras) con objeto de evitar que se enganche en las astas. Cuando recibe una cogida es frecuente que sea en el muslo, a veces en la entrepierna y afectando las partes nobles, a la altura por donde suelen pasar las astas cuando embiste el toro. No es raro que el torero tenga que seguir la faena con la taleguilla desgarrada, a veces improvisando un remiendo o un parche.
En la Feria del Toro solemos tener la oportunidad de ver a los mejores toreros del momento, a las figuras consagradas y a algunos de los que tienen un inicio más prometedor. Claro que siempre hay ausencias; a algunos toreros no les gusta el ambiente de la plaza de Pamplona y no quieren venir. Pero la mayoría desea ser contratado en la que es una de las principales ferias de la temporada taurina. Los toreros suelen proceder de los mismos lugares donde abundan las ganaderías de toros bravos: Andalucía, Madrid, Salamanca.
Hay muy pocos toreros navarros, y cuando los hay tienen garantizada una oportunidad en la Feria del Toro, el apoyo entusiasta del público y algún trofeo a poco bien que toreen. Y si lo hace muy bien, como es el caso de la figura del rejoneo Pablo Hermoso de Mendoza, se merece hasta que se alteren las normas de la Feria del Toro y se incluya una corrida más de rejones, como sucede en los últimos años.