El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, se caracteriza por ser un enorme circo de 8 km de diámetro con aspecto de caldera, donde múltiples erupciones volcánicas, grandes deslizamientos, la fuerza erosiva del agua y el tiempo han ido modelando su geomorfología, convirtiéndola en un escarpado paisaje con casi 2.000 m de desnivel.
El parque Nacional de Timanfaya se creó para proteger las mejores formas volcánicas que quedaron en la isla de Lanzarote tras las erupciones del siglo XVIII que cambiaron su fisonomía
"Célebre por haber estado a punto de convertirse en campo de tiro, es hoy uno de los rincones protegidos más valiosos de los Montes de Toledo, refugio de grandes rapaces, cigüeñas negras y otras muchas especies en peligro de extinción"
Es el último representante de un ecosistema denominado tablas fluviales, que se formaron por los desbordamientos de los ríos Guadiana y Gigüela en su confluencia, favorecidos por la escasez de pendiente en el terreno
Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici
Su principal seña de identidad corresponde a los más de 200 lagos o estanys, a los impresionantes riscos de "Els Encantats" y a sus característicos meandros de alta montaña
Domina su orografía el macizo de Monte Perdido (3.355 m), con las cimas de las Tres Sorores, desde donde derivan los valles de Ordesa, Pineta, Añisclo y Escuaín.
Con una superficie total de 64.660 ha. (24.560 en Asturias, 24.719 en León y 15.381 en Cantabria), es el segundo Parque Nacional más grande del país, después del de Sierra Nevada (86.208 ha.).
El Parque Nacional de Doñana es un mosaico de ecosistemas que albergan una biodiversidad única en Europa. En el Parque viven especies únicas, y en serio peligro de extinción, como el águila imperial ibérica y el lince ibérico.